SOBRE NINA MANICH
Nací y me crié en los Pirineos, en un pueblito muy frío, Das. Quizás por eso, muchas de mis memorias son al lado de la chimenea rodeada de lanas, telas y hilos de colores.El arte siempre estuvo muy presente en mi familia. Mi abuela era profundamente creativa y mi madre heredó esa sensibilidad por lo hecho a mano. Muchas veces nos reuníamos las tres alrededor de la mesa: mientras una tejía, la otra cosía… y las horas pasaban sin que nos diéramos cuenta. En esos espacios aprendí que crear con las manos también es una forma de cuidar, de transmitir y de contar historias.